jueves, 27 de febrero de 2014

Un cantabro hablando de Castilla.

Ménedez Pelayo, escritor nacido en Santander, y entre tantas cosas fue  miembro de la Real Academia de la Lengua y de la Academia de Historia, nos habla así de como se siente en Barcelona el año 1908, cuatro años antes de su fallecimiento.

 
"Y a dar testimonio de que no se pueden conocer los libros de Milá sin conocer la tierra catalana, he venido yo, el último de sus discípulos, aunque el primero de su confianza, castellano de la más vieja Castilla, de la Montaña de Santander como ahora decimos, de la Montaña de Burgos como decían nuestros antepasados, hijo de la espesa sierra que guarda en sus humildes peñascales la cuna del histórico río que a toda la península da nombre".



Curiosas palabras, y más si las relacionamos tambien con estas siguiente que veremos que aciertan a la perfeción la situación actual de nuestro pueblo.



"Pueblo que no sabe su historia es pueblo condenado a irrevocable muerte. Puede producir brillantes individualidades aisladas, rasgos de pasión de ingenio y hasta de género, y serán como relámpagos que acrecentará más y más la lobreguez de la noche."

Aparte de estas dos citas sobre la triste realidad de Castilla, me ha causado tambien atención de que de este escritor sea tambien esta cita.




“No queráis llamar 'lengua española' a la lengua castellana, frase malsonante y rara vez usada por nuestros clásicos, que siempre se preciaron de escribir en castellano. Tan lengua española es la castellana como la catalana y la portuguesa".


La historia está ahí, por mucho que se intente manipular y materializar en cinco regiones que atentan hacia nuestro pueblo, nuestro idioma y nuestro futuro.




Las Marzas en la provincia de Palencia.

No queria olvidarme de esta bonita tradición que ya hablaba el año pasado, como eran la de las Marzas, y que poco a poco he podido ir descubriendo mucho más sobre ellas.

Al principio parecia que era una festividad solamente ligada a Cantabria, la provincia de Burgos, zonas de Soria y el norte de Palencia, pero lo curioso es que estas festividades se da tambien en toda la provincia de Palencia al igual que pasa en Cantabria o en Burgos. Desde la Montaña a Tierra de Campos y en muchas zonas no sólo se hacen ahora con la llegada de la primavera, sino que se como vimos en el tema de navidad tambien en muchas zonas se cantan con las festividades navideñas y muchas veces iban acompañadas de "zamarrones",  que eran personajes cubiertos de pieles y cencerros.

Ahora bien, con esto queria compartir el genial artículo de la Revista de Folklore de la Fundación Joaquín Diaz, donde en el número 235 y gracias a Carlos Porro Fernández podemos leer lo recogido por él en la provincia de Palencia.

Espero que os sirva para aprender más sobre esta festividad.
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Contamos con los dedos de una mano, y por desgracia nos sobran, las localidades de Palencia, en las que hoy en día se siguen cantando las Marzas petitorias de huevos y viandas, si bien es verdad más por el despoblamiento de los pueblos que por la falta de ganas en algunas localidades (1).

La costumbre nos ha venido referida en todo lo largo y ancho de la provincia de norte a sur, de la Montaña al Cerrato, comarcas éstas dos en las que se ha mantenido la costumbre ligada a un repertorio musical importante, mientras que en otras zonas, como la Tierra de Campos no tenemos testimonio de estos aguinaldos unidos a peticiones músico-vocales.



Las marzas son, como es sabido, reuniones de mozos que en uno o dos grupos, recorren las casas de su pueblo pidiendo un dinerillo, o unas viandas, frecuentemente huevos y chorizos, con el que celebrar algunas meriendas los días siguientes al primero de marzo. "Se llama así una gran merienda que celebran los mozos palentinos en el mes de marzo, preparada con las cosas (miel, chorizos, huevos, etc.) suministradas por los vecinos a quienes se lo van pidiendo las noches anteriores" (2).

La costumbre en la Montaña (zona en la que son muy abundantes los testimonios o las canciones) va ligada a los ciclos aguinalderos del invierno en los que los mozos y quintos recorrían las casas vecinales demandando las viandas para poder celebrar una merienda en esas épocas más austeras. La excusa, en ocasiones, de estas peticiones era el gasto de cera para alumbrar el Monumento de Jueves Santo o misas para sufragio de las Benditas Animas, como ocurría en

Rebanal de las Llantas (Valle Estrecho) donde se pedían los huevos y tras la venta de los mismos el dinero recaudado se entregaba al párroco para que celebrase unas misas, habida cuenta de haber guardado una pequeña parte para merendar algunos ratos los marceros o marzantes.

Este ciclo de aguinaldos se iniciaba el día de San Silvestre donde los jóvenes capitaneados por "el tambor de los mozos" recorrían las casas; seguían las peticiones de "los Años Nuevos" el primer día del año y "los Reyes" acabando con los aguinaldos del último día de este mes víspera del día de Santa Brígida y San Ignacio. Seguidamente el último de febrero se pedían las marzas. Realmente no podemos hablar de un ciclo cerrado de aguinaldo puesto que las mozas habían ido pidiendo en las mismas situaciones el centeno para sufragar los gastos de cera para alumbrar a la Virgen del Rosario o al Santísimo, cuando no pedían para "el ramo" de Navidad generalmente, varios meses antes de estas fechas o durante la Semana Santa.

Otros aguinaldos eran solicitados por los "zamarrones", personajes que cubiertos de pieles y cencerros los días de carnaval recorrían el pueblo, como en Los Redondos, Velilla de Guardo, Salcedillo, Muda o en zonas de Campos, como Cervatos de la Cueza y Quintanilla de la Cueza. Los niños, por su parte, pedían el 5 de diciembre. San Nicolás, "el manojillo" en Fuentes de Nava, recitando unos versos alusivos a este día y en la misma localidad pedían "la tortilla" el 25 de Abril, San Marcos, en Abastas para asar unas patatas en la hoguera de la víspera de los Santos; entre tanto los de la montaña pedían "por la santa cordera" por haber reconducido los corderos esquivos a la cabaña. Los mozos y quintos pedían también en las rondas "la nata" o algún queso, por las enramadas o por San Juan y San Pedro, cuando no pedían a los familiares de un novio la víspera de la boda, o el pago de la cuartilla de vino, "piso" o "patente" por "hablar" con una moza del lugar. Se pedía también en aguinaldo el lunes de Pascua "para rodar el huevo" por las eras, o "la rosquilla" en Fuentes de Valdepero o el manojo para organizar una gran hoguera en Támara de Campos por la fiesta local...


Pero centrándonos en el tema que nos ocupa estos aguinaldos se pedían cantando una serie de coplas alusivas al momento de la Cuaresma, la llegada de la primavera, y alabando las virtudes o denostando los vicios de los demandados. Los marzantes, dispuestos en dos coros que se alternaban en las estrofas del canto, reunían en un texto más o menos extenso licencias de canto, agradecimientos a los generosos, romances alusivos a la primavera o restos de temas religiosos o romancísticos, como "el retrato", "los mandamientos" o "los sacramentos de amor" mezclados con las coplas satíricas de burla dedicadas a aquéllos que no dieron nada. En otras ocasiones, los lutos cercanos hacían que se variase la costumbre del canto rezando por los difuntos de la casa, pero pidiendo el aguinaldo de marzas.



File:Cevico.jpg
Versiones de este tipo, en las que aparecen temas muy variados se han conservado frecuentemente en la zona del Cerrato, tanto palentino como búrgales.

A cantar las marzas licencia tenemos,
si las cantaremos o las dejaremos.
Esta noche entraba marzo, de media noche pá abajo,
esta noche también entra el bendito Ángel de guarda, 

que nos guarde y nos defienda y nos ampare las almas.
Desde marzo entraba abril con las flores relucir;
desde abril entraba mayo con las flores relumbrando;
desde mayo entraba junio con las hoces en el puño;
desde junio entraba julio segando más amenudo;
desde julio entraba agosto que se coge miel y mosto;
desde agosto entra septiembre ¡oh que lindo mes es éste
que se coge pan y vino si durara para siempre;
si para siempre durara pan y vino no faltaba,
Mes de mayo, mes de mayo, cuando los grandes calores,
cuando las cebadas granan, los linos andan en flores,
cuando los bueyes están gordos, los caballos corredores,
cuando los enamorados andan en busca de amores.
Unos con buenas gallinas, otros con buenos capones,
otros con buenas pesetas otros con buenos doblones
aquéllos son los mejores.


Al oído, ido, damas y doncellas,
si nos dierais, dierais, con el vino, peras;
si nos dieseis, dieseis, con el vino, nueces.
Levantaros, damas, de esas lindas camas
abriréis el cofre y nos daréis castañas;
levantaros damas de esos lindos lechos,
abriréis el cofre y nos daréis dinero
a medio doblón y a doblón entero.
Y, vosotras, las mujeres que gastáis camisa blanca
nos daréis un huevecillo de la gallinita blanca,
y vosotras, las mujeres que gastáis camisa limpia
nos daréis un huevecillo de la gallinita pinta,
de la que está junto al gallo, de la más coloradita.
¡Ay! pobre de mis cuidados metido en tantas prisiones
sin saber cuándo es de día, sin saber cuándo es de noche
sino es por tres pajaritos que me cantan los albores.
El uno es la tortolida, el otro es el ruiseñor,
el otro es un pajarillo que canta al salir el sol
que lo mató un caballero en la raya de Aragón.
Si yo le pillara aquí le daría galardón:
si lo hacía por la pluma, pluma le daría yo;
si lo hacía por la carne, no pesaba un cuarterón;
si lo hacía por la dicha buena dicha le dé Dios.
Aquí vive y aquí mora, aquí vive una señora
también vive un hombre honrado, que es el señor de este barrio.
También vive un hombre bueno que tiene viñas y majuelos,
y también tiene gallinas para que nos dé un par de huevos.
Esta noche un par de huevos y a la mañanita dos,
y con ésto, vida mía, quédate con Dios y adiós.

(Versión de Cobos de Cerrato, cantada por Carlos Morchón Collado) (3).

Entre la tipología de textos habría que hablar de un modelo que aparece en gran parte de la Montaña, desde la zona de Aguilar, (la Braña y Aguilar de Campoo hasta la Pernía) con versiones muy afines entre sí y similares como las que siguen:

Si es descortesía o desobediencia
en casa de nobles cantar sin licencia.
Si nos dan licencia, señor,
cantaremos con mucha prudencia las marzas diremos.
Las marzas son santas, son santas y buenas,
que tengan ustedes buenas cuarentenas.
Marzo riscocho y abril lluvioso
sacaréis a Mayo florido y hermoso;
mayo florido seas bienvenido
con el mucho pan y el mucho vino.
Ya nos llega el tiempo de hacer penitencia
coger el rosario ir a las iglesias;
benditos los oídos que oyen cosas buenas,
benditas las manos que el rosario llevan.
Traemos un burro cargado de nada,
no rosna por pienso, paja ni cebada,
que rosna por huevos y buenas tajadas.
Traemos un burro cargado de aceite
para freír los huevos que nos dé la gente.

(Versión de San Martín de Perapertú, cantada por David Martín de 68 años el 8 de agosto de 1995).

Conocemos versiones similares a ésta en San Juan y Santa María de Redondo, Lebanza, San Salvador de Cantamuda o Guardo una de las pocas localidades occidentales de la provincia en la que quedan testimonios de esta costumbre.

Si nos dan licencia, señor, cantaremos,
con mucha prudencia las marzas diremos.
Ave María, señores, buenas noches nos dé el cielo,
aquí estamos a la puerta los mocitos de este pueblo;
venimos a pedir marzas que es estilo que tenemos
de nuestros antepasados y no queremos perderlos.
A Cantar las marzas vienen los marceros,
como las cantaban sus padres y abuelos.
Marzo florido, seas bien venido,
que enero y febrero bien malos han sido;
marzo florido, qué bonito entras,
regando los campos con sus flores bellas,
y los pajaritos en las arboledas.
¡Ay! qué cuchülito veo relucir,
ay qué tajadita nos van a partir.
Traemos un burro cargado de alforjas
"pa" meter la carne que nos den las mozas;
traemos un burro cargado de aceite
pa freír la carne que nos dé la gente.

(Versión de Brañosera, cantada por el señor Demetrio de 65 años grabado en Barruelo de Santullán en agosto de 1995).

Otras veces se conserva la costumbre pero el texto aparece muy simplificado o ha desaparecido como en algunos pueblos de la Castillería y Valle Estrecho, así tras una licencia de petición se recogían las dádivas:

Ave María, señores, buenas noches nos dé el cielo,
aquí tienen a la puerta los mocitos de este pueblo.
Vienen a pedir las marzas son estilos que tenemos
de nuestros antepasados y no queremos perderlos.

(Versión cantada por Dionisia Llorente de 86 años y Josefa Merino de 73 años en Herreruela de Castillería el 25 de marzo de 1995 y grabada por Carlos del Peso y Carlos A. Porro).

En otros pueblos como los de Valle Estrecho y alrededores (San Martín de los Herreros, Rebanal de las Llantas, La Lastra) hemos oído versiones ya mucho más sencillas en las que el elemento musical y de rima habían desaparecido (4). Estas peticiones de marzas se hacían en cada casa pidiendo limosna para las benditas ánimas o declamando unas estrofas en las que se deseaba a los propietarios de la casa salud y felicidad.

File:Vista panorámica Colmenares.jpg  
Frente a estas versiones más populares encontramos restos de versiones más arcaicas y en las que confluyen elementos y fórmulas romancísticas medievales que aparecen en la montaña ya en contadas ocasiones y semejantes a marzas de áreas cántabras de Polaciones, Liébana o cercanas leonesas. Junto a estas fórmulas romancísticas en versos de seis sílabas (clasificadas por los investigadores como métrica romancística muy antigua) aparecen las consabidas peticiones de aguinaldo y relaciones religiosas acerca de la proximidad de la Semana Santa y las cuarentenas o cuarenta días de ayuno y abstinencia hasta el Domingo Pascua. Canciones de este orden aparecen en San Cebrián de Mudá, Vallespinoso de Cervera, Areños, Polentinos o Verdeña (5).

Marzo florido seas bienvenido,
marzo rosado seas bien llegado,
las cuarentenas santas y buenas.
………………………………………………
Salga el lagarto debajo del canto,
salga la culebra debajo una piedra,
salga la trucha desencuevada
que apenas es vista como ya es pescada.
Traemos un burro cargado de nada
que no come hierba, paja ni cebada.
Traemos un burro cargado de nada,
que come chorizos que le den las damas...

(Versión fragmentaria de Areños cantada por Ana María Sordo de 59 años, Susana Diez de 63 y Teresa Sordo de 62 y recopilado por José M. Silva, Enrique Gómez Hule y Carlos A. Porro el 6 de agosto de 1994).

Las marzas son santas, son santas y buenas
y en casas de nobles doce hijas doncellas;
las seis fueron monjas, prioras, "badesas"
y las otras seis van por la nobleza.
Caballeros nobles casaron con ellas.
Benditos los pies que van a la iglesia,
benditas las manos que el rosario llevan...

(Versión fragmentaria de Vallespinoso de Cervera cantada por Teresa Vielva y su madre Felisa García de 92 años el 16 de julio de 1992).

Hoy sale febrero, mañana entra marzo
y con un buen tiempo y con buen año.
Marzo florido, seas bienvenido,
marzo rosado seas bien llegado
con el pan y el vino y el fruto rosado.
Y en esta casa las doce hijas hembras
las dos eran monjas, prioras, "badesas "
y las otras dos por buenas que eran
caballeros nobles casaron con ellas.
Armaron ventanas, balcones y rejas
con puntas que llegan casi a las estrellas...

Costumbre que acaba con las bendiciones y vivas a los generosos de esta manera:

- Y con otra y ésta, huevos a la cesta.
¡Buen dao! ¡buen dao! ¡¡ ¡jijuuuuuu!!!!

(Versión procedente de Polentinos, cantada por Mercedes Abad de 73 años, el 11 de noviembre de 1994).

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NOTAS

(1) En alguna localidad de la Montaña y del Cerrato, comarcas donde más tradición tuvo la costumbre, se piden "a título particular" estos aguinaldos (así como los de Reyes o de Año Nuevo), entre familiares y vecinos allegados, o los hijos a los padres, yendo a la puerta de su casa sin organizar una ronda ni congregar a toda la juventud, encargados primigenios del evento como fue la costumbre en tiempos pasados.

(2) JOVITA COLOMA Y SANTANA: Folklore de la Provincia de Palencia, p. 45, (manuscrito inédito, 1930).

(3) Versión, ésta, muy similar a las de la parte del Cerrato burgales en donde se ha conservado con plena vigencia y recuperación notables la costumbre. Compárese con la idéntica versión de Villanueva de Gumiel, Revista de Folklore, N.° 105, pp. 79-81 de 1989. Gumersindo Ontañón: "Las marzas en Villanueva de Gumiel".

(4) Curiosamente en estas localidades no se cantaban las marzas a pesar de tener un repertorio de tradición oral de los más completos y vigentes de toda la Montaña como es el caso de Rebanal de las Llantas, donde a pesar de ser una localidad sin población estable la mayor parte del año, hemos llegado a recopilar cerca de 300 tonadas relativas a todos los ciclos de la tradición.

Las marzas de esta localidad que se pedían, principalmente para misas por los difuntos, no eran más que unos sencillos versos que variaban algo dependiendo de la fecha del aguinaldo, si era por San Silvestre, por el Ángel o por Santa Brígida, cuyo recitado apuntamos a continuación:

"Santa Brígida y San Ignacio, parte pan y un buen pedazo
y un pique del espinazo y media para beber
en gracia de Dios amén.
Aquí venimos un poco de gente, pocos y bien unidos ¿le gusta a usted que recemos?".

En el caso de los aguinaldos del año nuevo se decía "Buenas entradas y salidas de año les dé Dios a vuesas mercedes con mucho tener y poco deber y en gracia de Dios amén. Aquí venimos un poco de gente...

En el caso concreto de las marzas se decía: "-Señor o señoral tal, ¿da usted limosna para las ánimas?".

(Versión de Rebanal de las Llantas, recitada por Agustina Barreda de 64 años de edad, registrada en Palencia el 18 de febrero de 2000).

(5) Véase la versión de Verdeña en La Montaña Palentina, tomo III, La Pernía. Gonzalo Alcalde Crespo (Caja de Ahorros de Palencia, 1981) o versiones que también contienen estos fragmentos en J. L. Puerto. "Unas marzas de las leonesas tierras de Rueda", Revista de Folklore, N.° 125, pp. 156-160, tomo 11*, 1991 o el Romancero Popular de la Montaña de Cossío y Maza, Santander, 1934, por poner un ejemplo.

sábado, 22 de febrero de 2014

Escudo de Cantabria.

Obtenido del perfil de Facebook de Imágenes de Castilla.  

 Uno de tantos simbolos que borraron de nuestro pueblo para seguir negandonos e inventarse nuevas identidades desde Santader hasta Sierra Morena para diluir la concienca castellana.

Antiguo escudo de la provincia de Santander; con la orla castellana, las cabezas de San Celedonio y San Emeterio y la bandera de la provincia marítima.



Mascaradas de la Ribera del Duero.


Volvemos con las mascaradas y seguimos con las mascaradas de Invierno que se dan en Piñel de Abajo, localidad situada en el Campo de Peñafiel (Valladolid).

Esta información la hemos sacado del perfil de Facebook de Corrales de Duero al cual le queremos agradecer que haya recuperado y accedido a compartir con nosotros esta interesante información.

Centrandonos ya en la mascarada, creo que sería interesante leerse de nuevo el tema de tradiciones navideñas en Castilla,. ya que veremos que nos recuerda a ciertas celebraciones, como sería el caso de las mascaradas navideñas aún conservadas en la provincia de Zamora y también al culto solar que se daba después del solsticio invernal al triunfar la luz sobre la oscuridad.

El caso que la mascarada de esta villa de la Ribera del Duero está documentado que en el año 1570 en Piñel de Abajo se celebraba una mascarada, que era una representación festiva que se celebraba en torno al solsticio invernal relacionada con la actividad agrícola. La información se recoge en el libro “Mascaradas de Castilla y León”, de Bernardo Calvo Brioso (editado por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, año 2012).


La festividad tendría un origen pagano prerromano, y sería romanizada y cristianizada después. En el libro se menciona, en las páginas 49 y 447, que según un documento de 1570 de Piñel de Abajo, aportado por José León Martín Viana, “en el día de San Esteban (26 de diciembre, primer mártir cristiano), durante la Misa mayor, los alcaldes, regidores y algunos fieles quitaban del altar, mientras el sacerdote oficiaba, las ofrendas (obladas u ofrendas de pan o roscas que se llevaban a la iglesia) de otros fieles y las comían en el
Zangarrones invernales de la provincia de Zamora.(elmundo.es)
cementerio, junto a la iglesia”, para compartirlas con los antepasados en honor al santo y potenciar la fertilidad de los campos. Según se interpreta de Calvo Brioso, el poder civil habría asumido el papel de un zangarrón o démone bueno enmascarado, un ser sobrenatural y mágico que encarnaría el espíritu de los antepasados, que regresa a la tierra coincidiendo con el solsticio invernal y el posterior triunfo de la luz sobre la oscuridad. Muy posiblemente el zangarrón iría acompañado de cencerros para ahuyentar a los espíritus del mal y la intención fertilizadora de los campos del rito se manifiesta en el robo del pan de los dioses para dárselo a la comunidad y ayudar al ciclo vegetativo y agrario de la vida en la época de parón invernal; “el Zangarrón reparte entre el pueblo el pan bendito que acaba de robar del altar”.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Unamuno sobre Aguilar de Campoo y el deteriorio de Castilla.

Sobre la visita e impresión de Aguilar, Unamuno, nos expreso su visión al ver una Castilla en declive y en ruinas, que casí un siglo despues aún no ha sabido levantarse...




“En la antigua Villa de Aguilar de Campoo, entre ruinas, en esta Castilla en ruinas
que dijo Senador Gómez, como peregrinos de la Historia y de la Patria. Hace muchos años, recorriendo con unos amigos alrededores de nuestro Bilbao, un aldeano decía a otro señalándonos: “Estos, ¿de minas o de aguas?…”, y el interpelado, que nos conocía, contestó: “Éstos? ¡No! A ver “náa” más; “inosentes”. Y así en Aguilar de Campoo, inocentemente, a ver nada más. A ver, a vivir; a morir, a revivir y también a remorir. A apacentar nuestras desesperadas esperanzas entre ruinas.


Por dondequiera escudos heráldicos, muchos en ruinas, de casas y ruinas de nobleza. Aquí, como empresa del escudo: “Qui la sierpe mató con la infanta casó” y un águila sobre un árbol mirando la matanza de la sierpe. Pero la mataron matándole el pasto, matando la tierra y ahora ¡pobre de la infanta! Allí: “Ceballos para vendillos ardid es de caballeros”. Sí, se ha cebado de dinero a los moros peligrosos, pero “vencellos”? Más allá: “Belar se debe la vida de tal suerte que quede vida en la muerte”. Si en nuestra muerte de hoy, si en esta trágica modorra, si en este acorchamiento del ánimo patrio quedase alguna vida… ¿Pero dónde está?

En los soportales de la plaza de Aguilar de Campoo se lee: “Café siglo XX”. Es lo único del siglo XX, el café. ¿Pero eso es de siglo? Todo un mundo aquellos soportales por donde resbala mansamente, como el Pisuerga allí cerca, la Historia. Cuando resbala… Allí, al socallo, se duerme la vida y alguna vez se la sueña. Pero es el sueño de siempre, el mismo de cada vez. ¿Vez? No hay más que una, el rato inmóvil. “Es un sosiego hediondo, como el del agua corrompida”, dice en uno de sus libros Senador Gómez.
Las ruinas del castillo de Aguilar, entre ruinas de montes. Y no se distinguen las unas de las otras. Diríase que son ruinas de castillos, de castillos de esta Castilla leonesa, aquellos atormentados monolitos, que remedan fábricas arquitectónicas, de la cumbre de las Tuerces, donde un tiempo ramoneaba el ganado entre matorrales y hoy el tasugo (tejón) pasta macucas hozándolas. Del pelo del tasugo se hace brochas para enjabonar la cara al que se afeita y de su piel colleras de lujo para colgar esquilones al ganado… ¡una industria!

¡Las ruinas de Santa María la Real, convento que fue de premostratenses¡ ¡Ruinas! Ruinas en que anidan gollorios y gorriones, piando alegría de vivir fuera de la historia, y allí cerca discurre sobre verdura el agua clara que baja de los riscos calizos. Y las ruinas siguen arruinándose. Faltan capiteles que han sido llevados al Museo Arqueológico de Madrid. Es la tala de la ciencia. ¿Ciencia? Y del mismo modo va yendo España toda al Museo. Y un Museo es el más terrible de los cementerios, porque no se le deja en paz al pobre muerto. Y luego ruinas de cementerio, ruinas de tumba.

Allí, junto a las ruinas de Santa María la Real, carretera por medio, en las escarpadas laderas del risco una cueva y en ella una laude, la tapadera de un sepulcro, donde dice: “Aquí yace sepultado el noble y esforzado caballero Bernardo del Carpio”, etc. Probablemente una superchería. Que es otra forma de ruinas. Porque las supercherías y las leyendas en piedra, suelen ser ruinas; ruinas de historia, piezas de Museo.
Casi toda la tradición tradicionalista de España, la de los falsos cronicones, es superchería; superchería bajo un mítico Santiago –embuste de Compostela- en cuyo día se esperó este año… ¡otra superchería! Porque se nos quiere hacer vivir de mentiras, señor, de mentiras. Y a lo mejor –que es lo peor- cree en ellas alguien, señor, las cree… ¡el muy frívolo! Y esto no tiene remedio…
Sentados al socallo, allá en lo alto de las Tuerces, al abrigo de una roca saliente, a este rico sol, henchimos nuestra mirada con aquella desolación que nos ceñía en redondo –golpes de verdura al borde del agua que corre en el fondo del valle- y entre aquellas ronchas de lo que fue monte y es hoy desierto veíamos la patria rezumando pus y grandeza por entre agrietadas costras de cicatrices.
¿Quedan entre estas ruinas hombres? ¿Queda en los arruinados hombres hombría? Y pensábamos en esa simbólica sandía, fruto de secano, que saca dulce jugo, frescor de agua entrañada, de la reseca roca. Hay agua en el fondo, en el cogollo del corazón rocoso. Hasta una ruina puede ser una esperanza.

Foto de Aguilar en 1920, muy cercana la fecha
a la visita de Unamuno.
Pero hay que libertarse del Mueso; hay que sacudirse del ensalmo de las piezas del Museo. Como el testamento de Isabel la Católica, por ejemplo. Nuestras leyendas mismas ya no viven, no hay en ellas vida en la muerte; son ruinas de leyendas, piezas de museo. El troglodítico tradicionalismo español huele a museo donde no entra ni el sol ni el aire. La guerra de África que hizo don Pedro Antonio de Alarcón, v. gr., no es ya ni leyenda, es cosa de erudición literaria, pronto cosa de archivo.
Y esta España arruinada, entre ruinas de leyendas, mandadas recoger para el Museo, ¡va a arruinarse más aún, arruinando Marruecos? ¿Pretenderá luego conquistar el Sahara? ¿Fundar allí un imperio sin hombres?
“Belar se debe la vida de tal suerte que quede vida en la muerte”, dice Aguilar de Campoo.
Aguilar de Campoo, agosto de 1921.

Fuente.
http://www.riac.info/2012/09/unamuno-y-aguilar-de-campoo-frente-a-frente-%E2%80%9Cbelar-se-debe-la-vida-de-tal-suerte-que-quede-vida-en-la-muerte%E2%80%9D/

domingo, 22 de diciembre de 2013

Tradiciones Navideñas en Castilla.

Tras haber escrito varios artículos sobre diferentes tradiciones de nuestra tierra en días tan señalados como la Noche de San Juan o la Noche de las Ánimas, hoy vamos a repasar un poco sobre las tradiciones castellanas durante el periodo de Navidad, y ver que aparte de las uvas, los roscones y el consumismo capitalista hay y ha habido otra realidad tradicional que debemos conocer y preservar.

Acebal de Garagüeta, el mayor acebal de Europa.
Las tradiciones en Navidad cuentan con un influencia clara de cristianismo y catolicismo, pero las raíces también hay que verlas con una raíz pagana y unos añadidos posteriores de diferentes modas e influencias que fueron surgieron a lo largo de la historia hasta moldear parte de nuestras tradiciones actuales.

Hoja de Acebo.

Así que para ir contando un poco, podemos saber que por Navidad en Castilla es típico hacer las siguientes cosas, saltándonos lo que tod@s ya conocemos de Reyes Magos, las doce uvas etc.

Lo más popular y que tod@s conocemos sin duda son los villancicos, llamado anteriormente "Canción de Navidad" y que su nombre es debido a ser canciones del pueblo llano. Fueron prohibidos por decretos de Felipe II en su capilla real, no obstante, esto no hizo que los villancicos se popularizaran y se cantaran alrededor de toda Castilla, siendo el repertorio tanto de tema religioso como profano muy abundante y bien conservado, pese a que actualmente se intente solo resumir en dos o tres canciones.

También en nuestra tierra es típico pedir el aguinaldo, y en algunos lugares los aguinaldos al estilo de las Marzas como pasa en Palencia y en otros lugares, donde este ciclo de aguinaldos marzantes se iniciaba el día de San Silvestre donde los jóvenes capitaneados por "el tambor de los mozos" recorrían las casas; y seguían las peticiones de "los Años Nuevos" el primer día del año y "los Reyes" acabando con los aguinaldos del último día de Enero. Aunque bien es cierto que las Marzas son en nuestra tierra más tradicionales de cantar con la llegada de la primavera en zonas de Burgos, Palencia, Soria y Cantabria.
Marzas de Aguilar (Montaña Palentina) nortedecastilla.es


Pero siguiendo con los aguinaldos decir que estuvo prohibido en un inicio por la Iglesia por perpetuar prácticas paganas, ya que su celebración coincida con las saturnalias, fiestas en las que abundaban los excesos. Sebastián de Castellanos, al hablar de los aguinaldos, nos cuenta cuando solían cantar  dice "los aguinaldos o regalos del primer día del año, si bien la costumbre lo ha consignado en España la víspera de la Navidad para los pobres y de éstos a los ricos, los de éstos a sus iguales el primer día del año nuevo, y los de los soberanos y grandes señores el día de Reyes". Es decir, que antiguamente según la clase social era tradicional recibir los regalos un día u otro del año.
Zarrón de Almazán. Seguramente
muy parecido a muchos de los otros
personajes sorianos..
A los aguinaldos también se les denomian "zandarias" en La Rioja, "Hacendarias" en lugares de Soria o "las estrenas" en la Maragateria. En Briviesca por ejemplo los niños cantan villancicos con teas encendidas, y en pueblos de Soria se pide la gallofa; que es distinto a pedir el aguinaldo, ya que el aguinaldo busca la recaudación de dinero y es algo de niños, mientras que con la gallofa se busca limosna o comida para hacer luego una gran comilona y se va acompañado del gallofo (un muñeco para pedir las limosnas). En Duruelo y Utrilla a la gallofa le llaman "la vaquilla" y en Yelo, Hornazgo, (1)

 Según se nos cuenta en Navidad Soriana. (1)

En Pozalmuro se pedía la gallofa en Reyes y sólo a los forasteros, para la celebración de merienda de mozos. En Valdegeña esa petición iba acompañada de rondas y zarragón. Después de oir misa los mozos rondaban a las mozas. Uno de ellos, vestido de mamarracho, un zarragón estraflario, grotescamente vestido, con un rabo de toro en la mano  y unas alforjas, se despistaba mientras la rondalla cantaba y se colaba por las cocinas y alacenas llevándose en las alforjas todo lo que podía, siempre con la complicidad de la dueña de las viandas.(1)

 
En Castillejo de Robledo era anunciada  la Navidad por los pastores vestidos con pieles de oveja y leguis (polainas o calzas), que portaban cencerros atados a la cintura e iban recorriendo el pueblo cantando villancicos y haciendo sonar las colodras o cuernas.  

Cabrero (Cabrero tocando un cuerno)
Haciendo sonar colodras o cuernos.

No sólo se tocan cuernas o cencerros, el uso de zambombas y panderetas es algo generalizado en Castilla, en zonas de la Rioja se usan "las zumbaderas, bramaderas o rombos" que eran instrumentos elaborados con media cáscara de nuez cubierta con una piel a la que abrían dos orificios por los que se introducía una crin de caballo que, en su otro extremo, se enredaba a un palo.

Aparte también eran tradicional bailar las Pastoradas, como se ha conservado en Braojos (Sierra Norte de Madrid) o la Danza pastoril de Grávalos (Cervera - La Rioja). La pastorada leonesa o corderada leonesa también se da en lugares de León, Zamora, Valladolid y Palencia. Siendo la de Castroponce (Tierra de Campos) de las más conocidas.
Danzante de Braojos.
Los Ramos también eran muy tradicionales de estas fechas y en algunos lugares aún se conserva, se ofrendía un ramo o soporte de madera convenientemente adornado con cintas de colores en el que se llevan ofrendas de cera, rosquillas u otros frutos y es una ofrenda que se da a la virgen o al niño, Según Joaquín Díaz esta ofrenda está extendida por toda la comunidad de Castilla y León, siendo el ramo leones la tradición más ampliamente conocida.

Ramo Leones.
Nuestra tierra guarda  testimonio de muchos seres vestidos con pieles de animales, cuernos, cencerros o cintas que salen o salían en diferentes celebraciones durante estas fechas por diferentes comarcas de los Carochos de Abejera (Aliste), los Zangarrones de Montamarta (Tierra del Pan), o diferentes botargas que se dan en la provincia de Guadalajara durante estas fechas, como la de Humanes o Alarilla el 1 de Enero, en Razbona y Fuencemillán el 5 de Enero y así unas cuantas botargas que van pidiendo limosnas con sus castañuelas a lo largo y ancho de la provincia y que se tienen un tinte simbólico encaminado a favorecer la fecundidad de las personas, los animales y la tierra.

Zangarrón de Montamarta.
En Villálvaro, (Burgo de Osma), por Navidad,  la botarga o el zarragón, vestido con rabo de toro y pieles portaba un bastón adornado de monedas de dos reales, y cuya misión era recorrer el pueblo anunciando la Navidad.
Botarga Fuencemillán

Otras celebraciones serían como la de que en Golmayo (Soria), se aprovecha el uno de Enero para celebrar el "concejo largo", durante el cual se hace una subasta sobre diferentes cuestiones de las tierras y su labrado. En Almarza, el día de Reyes, también se lleva a cabo el Traslado del Arca, en el que los vecinos de Almarza y San Andrés se reunen y se traspasan el arca de madera que contiene los documentos de un antiguo litigio sobre la dehesa comunal.

Danzantes de Ossa de Montiel.

En Ossa de Montiel (Albacete), se baila una ancestral danza durante la noche de nochebuena, al igual que en otras localidades se danzan diferentes paloteos como en Valdenuño Fernandez  (Guadalajara).

Paloteo con Botarga (Guadalajara).



Tampoco en esta fiesta puede faltar las cofradías de las ánimas, que para evitar la presencia de estas, los animeros comienzan sus cuestaciones callejeras hasta carnavales, una de las fiestas más singulares se da en El Ballestero (Albacete), donde a primera horas del día de los Inocentes, y con carácter individual sale el "ánima muda", una persona que va vestido totalmente de blanco, con la cara cubierta y en completo silencio.  Recorre las calles de la localidad pidiendo donativos y con el ruido de una campanilla.

Ánima Muda de El Ballestero.

En Candeleda (Arenas de San Pedro-Ávila) es tradicional la fiesta de los calderos, donde se sale a la calle para "rondar" –cantar, tocar y bailar– por las calles del pueblo con guitarras, laúdes, calderos, almireces, botellas de anís y también zambombas en Navidad.

El video que pongo a continuación muestra gran parte de la riqueza de esta fiesta.



La Vijanera. Es una fiesta tradicional de la zona del Besaya (Cantabria) y que solamente sigue en el pueblo de Silió, donde cada año se celebra está tradición de bienvenida del año. Una vez más diferentes seres disfrazados de cencerros, pieles  y mascaras dan la bienvenida al año nuevo, la fiesta la preside el dios romano Jano, q es el encargado de presidir La Vijanera. De hecho, Jano (Janus en latín) deriva de Jauna, esto es, puerta, lo que puede querer significar "puerta entre dos años" si tomamos en cuenta el prefijo vi- (bi-, dos)-Bi-Janera.

Los verdaderos protagonistas de la fiesta son los zarramacos, personajes que ya vimos en el mágico carnaval de Mecerreyes (Arlanza), pero que aquí en el Besaya tambien se repiten y con  el papel principal. Los zarramacos son personas vestidas con pieles de oveja y sombreros picudos además de llevar la cara pintada de negro que van ahuyentando los malos espíritus del año que comienza haciendo sonar los varios campanos que llevan atados al cuerpo.

File:La Vijanera.jpg
Zarramacos en la Vijanera.
La fiesta consiste, entre otras muchas cosas, en despedir como se merece el año Viejo y dar la bienvenida al Nuevo, siempre con la intención de saldar cuentas con el pasado y disponerse a bien con el futuro, lo cual se realiza mediante el disfraz de gran parte de la comunidad, a través de los cuales se representan numerosos elementos, todos ellos de gran interés, aunque quizá sean los de contenido natural los más impactantes, al encontrarnos en una tierra en la que estar en comunión con la Madre Tierra es fundamenta

La segunda parte de la celebración trata de hacer crítica del año que acaba. Los mozos vijaneros se reúnen en la plaza del pueblo y leen unas coplas que, en lenguaje popular y tonos que van desde la jocosidad hasta el ensañamiento, analizan lo sucedido en el pasado año desde nivel local al internacional.
La fiesta termina con dos actos, primero se produce "la Preñá", es decir el parto o nacimiento del nuevo año. Tras esto, La Vijanera concluye con la muerte del Oso, que simboliza la victoria del bien sobre el mal y el deseo de buenos propósitos para el nuevo año.


No falta tampoco el culto al fuego, numerosas localidades de alrededor de Castilla, siguen teniendo o han tenido la tradición de encender luminarias u hogueras por diferentes razones o motivos. En muchos lugares se las denomina "Hoguera de los Quintos". La Hoguera de los Quintos es una antigua tradición que entronca directamente con los antiguos rituales prerromanos de la celebración de los solsticios: en el solsticio de invierno (que tiene lugar unos días antes del 31 de diciembre) se encendían hogueras, que simbolizaban que el sol, a partir de ese momento, volvía a nacer e iba teniendo cada vez más fuerza (los días empezaban a ser más largos), estas fiestas enlazan igualmente con los antiguos ritos de iniciación de la adolescencia (aunque pospuesta a la edad en que los jóvenes ya son "quintos".
File:Chozo - Viniegra de Abajo.jpg
El chozo para la hoguera en Viniegra (La Rioja.).
 Así por ejemplo se encienden el último día del año en El Pedernoso (Cuenca) o en Navamorcuende (Toledo) y en otros casos como en Fuentepinilla (Tierras de Berlanga) aprovechaban para celebrar una merienda en comunidad al igual que se hace en Vianos (Sierra de Alcaraz) la noche del cinco de Enero, en la que se encienden hogueras alrededor de las que se come y se cantan villancicos, o en Puebla de Eca (Soria), se atrevían a encender la luminaria encima de una balsa helada y en Cenegros tras encender la luminaria recorrían el pueblo con cencerros atados a la cintura, pero la mágia se puede ver en más lugares de Castilla como en Robledo de Chavela (Madrid), Olombrada (Segovia), Castrillo de San Juan (Cerrato), Viniegra de Abajo (La Rioja) y un largo etc. En Pedro Bernardo (Ávila) Los quintos cortan el pino más grande de la jurisdicción (el mayo), sirve de mástil donde colgar el mono, un muñeco que se coloca en la punta del mayo, y alrededor del cual se acumulan toneladas de leña. Se prende en la nochevieja de madrugada, entre las 5.00 h y las 7.00 h de la mañana -siempre antes del amanecer- Los quintos y los demás lugareños cantan y bailan alrededor de la hoguera, ofreciendo vino y dulces a los asistentes.



Hoguera y Mayo en Pedro Bernado
Los Reinados. Una de las fiestas más singulares de nuestra tierra era la que se daba en Tierras de Arlanza y Sierra de la Demanda y seguramente con influencia por toda esta zona y que sobre todo se ha documentado en Hacinas, donde se ha intentado recuperar esta hermosa tradición, aunque también se sabe de otros lugares como Ucero (Soria) donde se daba esta celebración. En sí la fiesta era una forma de pasar las fiestas navideñas por parte de la juventud. Se solía elegir un Rey y una Reina, y en algunas localidades el rey era sustituido por otros personajes, como el  Mazarrón, que se le adornaba con cintas de seda y de colores vivísimos; y se le ponen un pantalón corto, calzón muy elegante, al estilo de torero. En otros sitios, terminan estas fiestas de Navidad sustituyendo al Rey o Mazarrón por otro personaje que le llaman Cucharón, vestido muy burdamente y armado de un gran cucharón. 

La elección de la Reina era otro de los días claves, del reinado, era algo que se mantenía en secreto, hasta que haciendo pasar a todo el pueblo por entre dos filas de mozos se colocaba a la joven elegida un gorro a la vez que se entonaba un fuerte relincho, ¡Ji, ji, ji! o Irrintzi en euskera. 

Se salía a cantar rondas por las casas el dia de Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo y el día de Reyes. Se cantaban diferentes entradillas, dedicatorias y despedidas y siempre acabando con el relincho o ¡Ji, ji, ji!, se llevaba una  bandera con un mastil de dos metros de madera y un trozo de tela blanca rectangular en la que se fijaba un vistoso pañuelo de seda de vivos colores. En algunos pueblos se  encendían luminarias y se cantaban los mandamientos, que muchas veces eran rondas de los mozos hacia las mozas con hermosas declaraciones de amor o cariño. En Barbadillo del Mercado, se recupero hace unas décadas la danza del reinado, una danza ancestral que se bailaba por estas fechas cargada de ritmo, color y tradición.

El día de Reyes, último día del Reinado en Hacinas, después del baile de la «Seña», tiene lugar la carrera de garrochas por todo el pueblo.

Sin duda los Reinados parecen una fiesta cargada de mucho símbolo y tradición, una pena que se haya perdido en gran parte de nuestra tierra esta tradición. Espero que los vecinos de Hacinas puedan seguir haciéndolo como antaño. 

Para ver más sobre la fiesta que se intento recuperar hace unos años con vídeos y fotos.

Otro canto de la Navidad son las "albadas" que se han asociado a las canciones de boda, en realidad se trata de composiciones que se cantan al amanecer y en épocas distintas. También se practicaban en Navidad, en algunos lugares, como en Liceras (Burgo de Osma).


 Alimentación.
File:Mazapán-Casa Mira-2009.jpg
Mazapán de Toledo.
Tod@s conocemos algún plato tradicional navideño por nuestras casas durante esta época. Después de los turrones probablemente lo más típico y tradicional sean el cordero y el mazapán, postre que tradicionalmente se cree que nació en Toledo y que, dicho mazapán junto con el de Soto (Los Cameros- La Rioja) son los más afamados entre los mazapanes. Luego también en Madrid y otras zonas de Castilla es tradicional tomar sopa de almendras. y por ser verdura de temporada, también es tradicional en muchas casas comer de primero "cardo con almendras". También por zonas de Soria se prepara el "perolo navideño", bebida de vino, canela, azúcar, frutas y frutos secos como   higos, orejones, peras...
Perolo de Navidad. (nochenavidadblogspot.com).


Las anjanas, no sabemos si esta tradición ha sido creada por el regionalismo romántico cantabrista, pero en Cantabria se ha recogido una tradición relacionada con las anjanas, encantás, encantadas, moras, lumías o hadas de agua según el lugar de Castilla en el que nos encontramos y que fue recogido por el folclorista y escritor Nel Llano, aquí se nos cuenta que la noche del 5 de enero, las Anjanas acompañan a los Reyes Magos para traer regalos a los niños pobres cada cuatro o cinco años. Según cuentan en el relato había que cantar de rodillas a la ventana lo siguiente.

Que vengan las anjanas
Con los santos Reyes,
Pa alegramos la mañana
A las nenas y a los nenes.
Nosotros rezaremos
Por las sus alegrías
Nosotros rezaremos,
Por las noches y los días…


Olentzero.
Olentzero. Este personaje que parece ser un invento y que  su origen es del siglo xix en la diócesis de Bayona (País Vasco Francés) según recogió el trabajo del religioso alaves Saturnino Ruiz de Luizaga  y que desplazaba su tradición de Vizcaya, Alava y casi toda Guipúzcoa y gran parte de Navarra. 

Hoy en día es un personaje que se celebra con mucho arraigo entre los vascos y su espacio geográfico tal vez fue mucho mayor. según recogió  el escritor y filólogo  zamorano José Calle Vales:


"lo cierto es que un olentzero lo raptó. Los olentzeros son carboneros del País Vasco y del norte de Castilla, que viven en las montañas y traen regalos a los niños en Navidad. El carbonero que raptó a Fernán González era, al parecer, un caballero: sin duda estaba al tanto de las maquinaciones de los aragoneses y se llevó al niño a las montañas, donde lo crió no para ser un rústico, sino para ser conde. Bien sabía el incógnito caballero disfrazado que Fernán González debería escribir una de las páginas gloriosas de Castilla y así, no le enseñaba a cortar leña, sino a montar a caballo y a partir lanzas; lo adiestraba en el ejercicio de las armas y las justas, torneos y tablados".


El Hombre de las narices y de los ojos.

El día 30 era costumbre decirle a los niños que por las calles había un hombre que tiene ojos como días tiene el año, en verdad eran solo dos ojos, ya que el año ya sólo tenía dos días para finalizar, pero se interpretaba como que por la calle para asombros de niños había un hombre con 365 ojos. E igual se repetía el día 31, donde se salía y se decía que había un hombre que tiene tantas narices como días tiene el año. En muchas localidades se disfraza a una persona con muchos ojos o muchas narices para que lo vieran los niños totalmente asombrados mientras les reparte caramelos.  

El Esteru

File:Esteru.PNG
El Esteru
Una copia del Olentzero y de recientre creación en tierras cantabras, fruto del regionalismo romanticista cantabrista que ha tendido a inventarse un presunta tradición indígena céltica cántabra como es tambien invención de  la del "Esquilu de los dientes" primo hermano del "Ratoncito Perez" o las presuntas  raíces históricas de la bandera propuesta por ADIC como símbolo de Cantabria.

Parece ser que la primera documentación que se difundió del "Esteru" fue atribuida por la Asociación Cultural "L'Escaniullu" mediante una anciana del Valla de Ruiseñada y parece ser que la historia esta totalmente plagiada palabra por palabra de una que hay sobre el Olentzero. El "Esteru"ha creado generalmente bastantes dudas ya que no existe tradición o documentación alguna  hasta hace más bien poco tiempo. 

El Esteru trae diferentes regalos a los niños el día de Navidad y tiene cierta acogida entre el público cántabro.

más información sobre "El Esteru".

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Bibliografía.
 1 --- La Navidad Soriana. (http://soria-goig.com/Etnologia/pag_0809.htm) por Isabel Goig  (publicado en el número 6 de Cuadernos de Etnología Soriana)
--- Revista de Folklore.
 Año: 1994     -     Tomo: 14a     -     Revista número: 157
Páginas en la revista: 15-21
--- Joaquín Diaz. Libro la Navidad en Castilla y León.


miércoles, 18 de diciembre de 2013

Sopa de Almendras. postre navideño castellano.

Una de las tradiciones castellanas para Navidad, es sin duda la sopa de almendras, plato que se ha dado en Madrid y en otras comarcas de Castilla como postre anterior a los turrones durante la cena de Nochebuena
.
Su elaboración es fácil y por lo tanto os podéis animar a introducir este plato en vuestra cena navideña y así recuperar y seguir con la tradición.

450g de Almendras sin piel.
foto thermomix-recetas.com
Sopa de Almendras.
2 Yemas de Huevo.
8 cucharadas de azúcar.
2 Rebanaditas de Pan
Una pizca de canela en polvo.
3 cucharadas de mantequilla.
1 1/2 litro de leche
sal.

Para la elaboración necesitaremos de un mortero, donde machacaremos las almendras y añadiremos las rebanaditas de pan tostado.

En una cazuela ponemos el litro de leche, las almendras, el pan machacado, la sal, el azúcar y la mantequilla.

Lo ponemos a fuego lento hasta que la pasta de almendra se disuelva. Entonces dejamos que cueza unos 30 minutos sin dejar de remover, para que no se pegue.

Cuando la sopa este espesa, desleimos las yemas y espolvoreamos con canela.

Hay variadades que añaden piel de limón y canela en rama a la leche.

Un video de la receta lo encontramos aquí. ¡Qué aproveche!

http://canalcocina.es/video-receta/sopa-de-almendras-cremosa